El 28 de febrero de 2026 marcó un punto de inflexión en la geopolítica mundial. Los ataques coordinados de Estados Unidos e Israel contra objetivos militares y de liderazgo en Irán, denominados Operación Roaring Lion y Operación Epic Fury, desencadenaron una rápida escalada de tensiones en el Golfo Pérsico.
Pero más allá de las imágenes de misiles, drones y declaraciones diplomáticas, hay un efecto silencioso que ya está empezando a sentirse en la economía global: la presión sobre las cadenas logísticas que sostienen el comercio internacional y, en particular, el comercio electrónico.












