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eCommerce Summit Colombia, una cita con el presente y futuro del Comercio Electrónico y la economía digital

Discurso de instalación del eCommerce Summit Colombia a cargo de Victoria Eugenia Virviescas, Presidente Ejecutiva de la CCCE

Muy buenos días a todos, Doctor Daniel Arango, Viceministro de desarrollo empresarial del Ministerio de Comercio Industria y Turismo, Silvia Calle, Presidente del Consejo Directivo, Enrique Cabrera, Vicepresidente del Consejo Directivo, honorables Congresistas, representantes del Gobierno Nacional, líderes gremiales, conferencistas nacionales e internacionales,  invitados especiales, señores afiliados a la Cámara Colombiana de Comercio Electrónico – CCCE y demás miembros del Consejo Directivo, y, por supuesto, a todos ustedes los asistentes a éste, el primer eCOMMERCE SUMMIT COLOMBIA, una cita con el presente y con el futuro del Comercio Electrónico y la Economía digital en Colombia, Latinoamérica y el Mundo.

Para mí es un gran honor en esta mañana, en nombre de la CCCE instalar la primera cumbre de Comercio Electrónico en el país, dándoles un afectuoso saludo de bienvenida y deseando que este destacado evento sea constructivo para ustedes, para sus empresas, para el sector privado de la economía colombiana y para el Gobierno Nacional.

Expreso mi agradecimiento especial al Consejo Directivo de la CCCE por sus aportes estratégicos y al comité asesor de afiliados del evento; también a mi equipo administrativo, cuyo concurso fue definitivo para la realización y éxito del primer eCommerce Summit Colombia.

 “El comercio electrónico no tiene límites, es un sector en permanente crecimiento, es dinámico e innovador, es la puerta al futuro, por ello Colombia debe cimentar las bases para su desarrollo y competitividad”

Nuestro gremio busca consolidar el comercio electrónico y los servicios asociados al mismo, para que sean cada vez más accesibles a los colombianos. Este objetivo se logra con el concurso del Gobierno Nacional, mediante la expedición de bases regulatorias sólidas, equitativas y transparentes que estén acordes con las prácticas internacionales que respondan a la realidad digital y a la sentida necesidad de los actores de esta industria. 

Es posible la realización de este evento gracias a la madurez que ha adquirido el sector del comercio electrónico en Colombia, en él se brindarán espacios de discusión, intercambio de ideas, fortalecimiento de la industria, el acercamiento de agentes privados y públicos, de ciudadanos digitales colombianos y extranjeros, de un universo de personas, caracterizados por su  voluntad y deseo común de que el Comercio Electrónico sea el navío que nos lleve a surcar los mares de la economía digital, permitiendo que los consumidores y los comerciantes lleguen juntos a un puerto seguro, con grandes beneficios para la economía colombiana. 

Como ustedes saben mejor que nadie, con la irrupción del Internet, que pasó de ser una tecnología de militares y de espías, a una tecnología para los ciudadanos, hubo en el mundo una revolución digital. 

El mundo cambió, y cambió para mejorar, para permitir que las transacciones comerciales ocurran en un ambiente  virtual, tan rápidas como la velocidad de la luz, que se realicen sin necesidad de que las personas estuviesen presentes; ahora se puede comprar, vender, rentar, acceder a información, solicitar un taxi, reservar una habitación de hotel, desde el hogar, desde la oficina, y principalmente desde el  mismo celular, desde cualquier lugar del mundo y desde nuestro país de montañas y de ríos, que lo hacen majestuoso, pero que han imposibilitado el desarrollo rápido y eficiente del comercio  por ser talanqueras para conectar al país, barrera que el comercio electrónico como herramienta digital nos está permitiendo superar.  

Todos los que nacimos antes de la revolución digital, del ciberespacio, de las pantallas táctiles y de los teléfonos inteligentes, es decir, los no llamados Millennials, podemos dar fe de la magnitud de los cambios vividos. Desde la forma de estudiar, de relacionarse, de entretenerse, de buscar pareja, de hacer política, y por supuesto de comprar y vender bienes y servicios. 

Hoy ya son historia, las clases de mecanografía, el papel carbón, el telefax, los ficheros en las bibliotecas, los mapas físicos, las cartas y postales, los telegramas, los teléfonos públicos y la disponibilidad de una moneda  para lograr hacer una llamada, y el directorio telefónico de páginas blancas y amarillas, y  ¿cómo dejar de lado el hecho de que el televisor era el rey del entretenimiento y la publicidad?, donde el único canal para que los consumidores accedieran a una compra correspondía al presencial.

El Comercio Electrónico ha hecho que muchos de estos temas hoy día sean recuerdos ¿quién compra boletas para un concierto en una taquilla haciendo cola?, casi nadie, pues el comercio electrónico, que es un canal transversal, genera innovación y cambio día a día en la forma de relacionarnos y hacer negocios: emails, motores de búsqueda, redes sociales y Apps, entre otros, todo esto a través de un smartphone, laptop y otros dispositivos que realmente nos brindan calidad de vida, y que al tratarse de dicho canal, ofrece diversas formas de pago y entrega del bien adquirido. Retomando nuestro ejemplo de las boletas para el concierto, las mismas las adquirimos por internet, las podemos pagar a través de un botón de pago e incluso las recibimos en la comodidad de nuestro hogar o, con el simple QR Code accedemos al espectáculo.

Hoy el comprador electrónico, es un consumidor inteligente que induce a los proveedores a focalizar sus estrategias en brindar una óptima experiencia de compra, apoyadas en segmentaciones de audiencias, inbound marketing, conversión y omnicanalidad, entre otros.

Esta nueva economía digital, surgió y floreció en el mundo y por supuesto también en Colombia, aún cuando todos tenemos la certeza de que ya es una realidad visible y tangible.

Todos somos conscientes de lo difícil que ha sido, saber a ciencia cierta ¿cuál es el tamaño real del Comercio Electrónico en Colombia? 

No obstante, la Cámara Colombiana de Comercio Electrónico ha sido pionera en los estudios de investigación de mercado del Comercio Electrónico en Colombia, evidenciando que el setenta y seis por ciento (76%) de los internautas colombianos son compradores “online”. Así mismo, identificando que las transacciones no presenciales crecieron en 2015 un sesenta y cuatro por ciento (64%) frente a las ocurridas en 2014, las cuales ya habían aumentado en un veintinueve por ciento (29%) en 2014 en relación con las de 2013; en el año 2015 se realizaron un total de 49 millones de transacciones no presenciales incluyendo el comercio electrónico, movilizando la importante suma de dieciséis mil trecientos veinte y nueve millones de dólares (US$ 16.329.000), cuya equivalencia con la torta del PIB corresponde al 4,08%.

Contrasto lo anterior con las recientes cifras de la Agencia de las Naciones Unidas para el Comercio y el Desarrollo - UNCTAD, en Ginebra, donde se resalta que el comercio electrónico mueve 25 billones de dólares en el mundo, de los cuales el noventa por ciento (90%) corresponde al comercio de empresa a empresa (conocido como B2B) y el diez por ciento (10%) es de empresa a consumidor (conocido como B2C), estas cifras están lideradas por las grandes potencias mundiales, Estados Unidos de América, Japón, China, Corea del Sur. El señor Mukhisa Kituyi, Secretario General de la organización sostuvo que: “ante el crecimiento excepcional y exponencial del comercio electrónico, ahora hay que velar porque este sea incluyente y genere prosperidad y desarrollo”.

Entonces, ratificamos la existencia de una importantísima realidad digital, la cual estaba huérfana en Colombia, pues no existía una Asociación que representara los intereses de los agentes y actores del comercio electrónico, quien permitiera discusiones y creación colectiva, y quien fuera su vocera ante las múltiples instituciones que de forma independiente y sin una política definida, legislan, regulan, instruyen, investigan, controlan, y juzgan, a veces incluso con falta de coherencia entre sus actuaciones y la realidad de los sectores, imponiendo medidas normativas, e intervenciones estatales, que pueden causar graves problemas al desarrollo de las industrias. Es preciso evitar la hiper-regulación o la imposición de barreras que desestimulen el dinamismo de este sector.

Ahora esta Asociación existe y es la Cámara de Comercio Electrónico de Colombia, quien lidera la representación de un universo de empresas que representan lo que es Colombia, un país que acoge desde multinacionales, multilatinas y empresas nacionales de gran tamaño, hasta empresas micros, pequeñas y medianas nacionales. Teniendo en cuenta que las MiPymes colombianas, son la clave para el desarrollo económico de Colombia en la medida de que representan el noventa y nueve por ciento (99%) de la base empresarial del país, y emplean a más del ochenta por ciento 80% de los trabajadores colombianos. 

Y en tal sentido, nos sentimos orgullosos de que el setenta por ciento (70%) de la estructura de afiliados de la CCCE corresponde a MiPymes, distribuidas a los largo y ancho de Colombia.

Así como el Acueducto de Bogotá o el de Medellín, llevan el agua a todos los barrios de estas ciudades, sin importar si son el Chicó o Suba, si son el Poblado o Robledo, sin importar la capacidad económica o tamaño de las casas de sus habitantes, la Cámara busca ser el canalizador de las necesidades de estos empresarios y  ciudadanos digitales para ser su vocero ante el Gobierno Nacional, otras autoridades y entidades, buscando siempre tener un comercio electrónico más eficiente y profundo y un desarrollo de la economía digital colombiana en el marco de las buenas prácticas.

Por tal razón, hoy contaremos con paneles de funcionarios públicos y de profesionales que representan a los actores del comercio electrónico, para ilustrarnos y debatir acerca del estatus del Comercio Electrónico y la forma de mitigar las barreras que en este momento impiden su consolidación, desarrollo y crecimiento, acorde a la evolución digital del planeta.

Los desafíos son múltiples: construir, fomentar y desarrollar el comercio electrónico son propósitos que animan, por igual, a agentes públicos y privados, quienes pueden y deben generar alianzas estratégicas para crear una política pública que fije un derrotero claro para lograr un adecuado desarrollo del comercio electrónico en Colombia. 

Debemos aunar esfuerzos para mitigar las barreras del comercio electrónico identificadas en el estudio que compartirá en seguida el Dr. German Arias, Director de la CRC, principalmente las barreras normativas, que en vez de neutralizar, comportamientos lesivos que puedan ocurrir, favoreciendo razonablemente al consumidor, respetando el principio de la neutralidad de la red mundial de internet y permitiendo la innovación; desincentive el crecimiento de la industria y por ende promueva la creación y fortalecimiento de barreras y procedimientos asimétricos e innecesarios. 

No nos cabe duda, de que el deseo de los miembros del Gobierno Nacional, consiste en que el comercio electrónico y la economía digital sean uno de los motores del crecimiento de la economía colombiana, y que  nuestro país esté a la vanguardia de los adelantos regulatorios para permitir el progreso del comercio electrónico con respecto de los consumidores “on line” y que logre apropiar digitalmente a las personas y empresas que aún no realizan transacciones de compra y venta de bienes  y servicios, respectivamente, a través de Internet. 

Finalmente, pero no por ello menos importante, en el presente evento, la Cámara Colombiana de Comercio Electrónico, destaca y reconocerá la labor del Ministerio de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones, en cabeza del señor Ministro David Luna Sánchez, por las gestiones realizadas en los últimos seis (6) años, tales como la formulación y ejecución de políticas públicas para que el Comercio Electrónico sea un eje fundamental de la economía colombiana y la mejora considerable respecto de la conectividad de la infraestructura tecnológica, en donde Colombia logró tener conectividad a internet del noventa y seis (96%) por ciento de sus municipios, a pesar del tamaño de nuestra Nación y de su bella pero compleja y quebrada topografía. 

Para cerrar mi participación, quiero compartir con ustedes una frase que he leído hace mucho tiempo y me ha inspirado para lograr lo qué hemos alcanzado, siendo esta una lección de vida esto lo escribió en el siglo XIX el poeta francés Alfred de Musset:

“Todo lo que era ya no es; todo lo que será aún no lo es. No busquemos en otro lado el secreto de nuestros males”.

Luego en nuestras manos está el presente y el futuro del comercio electrónico en el marco de la economía digital; la CCCE está aquí presente para continuar canalizando y apoyando la evolución del sector que soñamos, como una aliada estratégica de todos ustedes!!!

Muchas gracias