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La Federal Trade Commission toma fuertes medidas contra los “fake followers” y opiniones falsas en redes sociales

El regulador estadounidense solicita detener la "venta de indicadores falsos de influencia en las redes sociales".

Vender seguidores falsos a influencers que quieren parecer más populares que ellos de lo que en realidad son es ilegal, según las declaraciones que realizó el pasado lunes la Federal Trade Commission – FTC.

La FTC multó a un empresario de Florida $ 2.5 millones de dólares correspondientes a su primera demanda que involucraba "la venta de indicadores falsos de influencia en las redes sociales". Por otro lado, ese mismo lunes en un acuerdo paralelo, la FTC acusó a Sunday Riley, la conocida influencer de cuidado y salud de la piel, por publicar opiniones falsas sobre sus productos en Sephora, la tienda minorista de cosméticos.

El par de casos mostró cómo las ventas en línea y las redes sociales pueden ser distorsionadas por la falsificación, según comunicó la entidad reguladora en su comunicado. “La deshonestidad en las tiendas online perjudica a los compradores, como también a las compañías y marcas que actúan de manera justa y directa”, dijo Andrew Smith, director de la oficina de protección al consumidor de la FTC. “Publicar comentarios falsos en tiendas online o comprar y vender seguidores falsos es ilegal. Esto socava los mercados, y la FTC no tolerará estas acciones”.

En el caso de las redes sociales, la FTC alegó que German Calas Jr, quien había dirigido una compañía ahora extinta llamada Devumi, había venido falsos seguidores de Twitter, visitas de YouTube y seguidores de LindedIn a una amplia gama de clientes, entre los que se incluían socios de firmas de abogados, músicos, bancos firmas de relaciones públicas.

El señor Calas y su compañía Devumi fueron sujeto de una investigación en el diario New York Times en 2018, luego de esto su compañía cesó sus operaciones. En enero, Devumi acordó un acuerdo de $50.000 dolares con la oficina del fiscal general de Nueva York. La FTC dijo que la multa de $ 2.5 millones se suspendería una vez que Calas pagó $ 250,000, pero que esta se impondría en su totalidad si "luego se descubre que tergiversó su situación financiera".

Un abogado del Sr. Calas no respondió de inmediato una solicitud de comentarios; tampoco admitió ni negó las acusaciones, según lo declarado por la FTC.

En el caso de Sunday Riley, la FTC afirmo que la señorita Riley había escrito opiniones falsas en el portal web de Sephora, además de ordenar a sus empleados hacer lo mismo.La presunta conducta, que ocurrió entre noviembre de 2015 y agosto de 2017, también incluyó intentos de eliminar críticas en contra de los productos. Riley y su firma no admitieron o negaron las acusaciones pero acordaron no participar en conductas similares en el futuro.

La FTC no impuso ninguna sanción monetaria, lo que ocasionó que dos sus comisionados demócratas se opusieran al acuerdo. “Es difícil de imaginar hechos más terribles, pero toda la comisión está imponiendo una orden para que la compañía y su CEO no repitan sus infracciones a la ley”, afirmaron Rohid Chopra y Rebecca Kelly Slaughter en un comunicado.

“Si ven una opinión negativa – Dale no me gusta. Luego de los dislikes, el comentario será eliminado. Esto se convertirá directamente en ventas.”, escribió Riley envío vía email a su equipo en 2016, según lo citado por la FTC.